Sociedad Boliviana de Pediatría
Laboratorios Bagó de Bolivia

RESUMENES DE ARTICULOS DE LA LITERATURA PEDIATRICA*

Infecciones por enterovirus: diagnóstico y tratamiento

Sawyer MH. Pediatr Infect Dis J 1999;18:1033-40

 

Los enterovirus (EV) causan una gran variedad de enfermedades, algunas fácilmente reconocibles desde el punto de vista clínico, en cambio otras son diagnosticadas como síndromes virales inespecíficos. En los EEUU, esta larga familia de virus compuesta por 70 serotipos, provoca alrededor de 10 a 15 millones de infecciones sintomáticas por año. Un alto porcentaje de las infecciones enterovirales son manifestadas solamente por fiebre y ocasionalmente con síndromes específicos como enfermedad boca-mano-pie, herpangina y pleurodinia. En ciertas circunstancias el virus es capaz de causar infecciones serias como meningitis, encefalitis, miocarditis y septicemia neonatal.

Epidemiología y Patogénesis

Los EV son miembros de la familia Picornavirus e incluye Coxsackievirus A y B, Echovirus, Poliovirus y los nuevos miembros los serotipos 68 a 71. Estos virus pueden afectar todos los tejidos de la economía, aunque existen aquellos con cierto trofismo por alguno (Coxsackie B en infecciones del corazón). La diseminación ocurre predominantemente de persona a persona por la ruta oral-fecal, aunque la exposición al agua también juega un rol importante. Una vez en el organismo se replica en el tejido linfoide y luego ingresan a la sangre.

Manifestaciones Clínicas

Existen formas benignas y potencialmente severas (Tabla 1). La miocarditis y pericarditis son frecuentemente graves. La infección no siempre es reconocida y los pacientes suelen presentar insuficiencia cardiaca congestiva. La septicemia neonatal es una infección severa y generalmente es producida por Echovirus, particularmente el serotipo 11; la transmisión del virus de la madre al niño se produce comúnmente al momento del nacimiento, aunque existen brotes de infección intrahospitalarios. Las infecciones enterovirales no-polio del sistema nervioso central (SNC) como meningitis, encefalitis y parálisis flácida aguda, son similares a las causadas por poliovirus. Durante un brote de enterovirus 71 en Taiwán en 1998 se reportaron 90.000 casos de enfermedad boca, mano, pie, incluyendo 320 que se hospitalizaron debido a enfermedad del SNC; 55 fallecieron en las primeras 24 horas de hospitalización. Los enterovirus 70 y 71 tienen especial trofismo por SNC y frecuentemente provocan parálisis flácida.

La más común de la enfermedades enterovirales serias es la meningitis (más de 10.000 casos por año, reportados por el CDC). Empleando técnicas de diagnóstico apropiado (PCR transcriptasa reversa) el 80 a 92% de las de meningitis asépticas son causadas por EV. La presentación clínica varia de acuerdo a la edad; el cuadro típico en los lactantes consiste en fiebre e irritabilidad, la rigidez de nuca esta presente en menos del 70%. El citoquímico de LCR característicamente reporta pleocitosis mononuclear (100 a 300 cel/mm3), glucorraquia normal y muy discreta proteinorraquia; en la fase temprana de la enfermedad la pleocitosis suele exceder 1000 cel/mm3 con predominio de neutrófilos.

Diagnóstico

Se disponen tres métodos: cultivo viral, serología y PCR (reacción en cadena de polimerasa). Debido a que los EV tardan en crecer 4 a 8 días en los cultivos, esta técnica es de beneficio limitado; en caso de meningitis la sensibilidad del cultivo de LCR es menor al 75%.

La utilidad de la serología es muy escasa debido a que se requieren dos muestras (fase aguda y de la convalecencia) para el diagnóstico, además del número excesivo de serotipos existentes. En la actualidad la PCR se constituye en el método diagnóstico ideal de las enfermedades enterovirales, particularmente en meningitis; el resultado de las muestras se puede obtener 5 a 24 horas después y de este modo se reduce la hospitalización innecesaria e intervenciones terapéuticas.

Tratamiento

Los anticuerpos juegan un rol importante en la respuesta inmune a EV, lo cual validaría el empleo de inmunoglobulinas en la terapia de las infecciones severas, sin embargo a la fecha no se ha conseguido claro beneficio con su uso. Otra medida terapéutica constituye el empleo de fármacos que inhiben la replicación viral. El pleconaril tiene amplio espectro y es activo frente a

más de 90% de los EV, es absorbido en el tracto gastrointestinal y tiene una vida media prolongada, lo cual permite administrar por vía oral cada 8 horas; se han empleado dosis de 2.5 a 5 mg/kg cada 8 horas por 7 días en el tratamiento de meningitis. Este antiviral ha sido ensayado en miocarditis, infecciones crónicas en inmunoincompetentes y en poliomielitis paralítica asociada a la vacuna, los resultados deben ser evaluados en el futuro.

 

* Compiladores: Drs. Ricardo Arteaga Bonilla, Ricardo Arteaga Michel

 


Rev. Soc. Bol. Ped. - 2000; Vol 39 No.(1)
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