Cuide su salud

  1. Ejercicios
  2. Alimentación
  3. Calidad de Vida

EJERCICIOS:

Actividad Física. La actividad física nos protege contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, ataques cardíacos, hipertensión, obesidad, osteoporosis, y depresión. Los beneficios de estar protegidos de estas afecciones por medio de la actividad física, residen en la relación causa-efecto a través de alteraciones en mecanismos fisiológicos enzimáticos que el ejercicio provoca en nuestro organismo. El ejercicio ayuda al óptimo estado de salud del individuo: La actividad física reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares (el ejercicio incide directamente sobre el sistema circulatorio). El movimiento promueve el ¨lavado¨ sanguíneo de triglicéridos (incidiendo así en el descenso de peso y previniendo el colesterol). Reduce la tensión sistólica y diastólica, previniendo así los ataques de hipertensión. El ejercicio puede además mejorar los estados de ánimo e incluso prevenir la depresión. Además, una vida fisicamente activa aumenta el gasto energético y en consecuencia nos brinda calidad de vida. Puede elegir la disciplina que le guste y considere adecuada para usted según su edad, estado de salud e historia deportiva.

No al ejercicio extenuante Uno de los grandes mitos en el ámbito deportivo ha terminado por desplomarse con las conclusiones del deportólogo norteamericano Kenneth H. Cooper, creador de la prueba para medir la aptitud física que lleva su nombre. Cooper se rectifica, y ahora afirma que los ejercicios extenuantes, donde se produce una deuda de oxígeno y por ende, una gran producción de radicales libres, no son recomendables para la salud. Cooper llegó a esta conclusión luego de varios estudios a los que sumó una detallada evaluación de las personas que acudían a su centro de aerobismo en Dallas.

ALIMENTACIÓN:

Consejos para combatir los radicales libres. Es aconsejable tomar alimentos que contengan compuestos antioxidantes para combatir los efectos nocivos de los radicales libres, pero se debe poner especial atención en el momento en que practicamos un ejercicio físico intenso, ya que es en este momento en el que se produce un consumo de oxígeno casi diez veces mayor que en un estado de tranquilidad. Los antioxidantes los encontramos en diferentes tipos de alimentos pero sobre todo en algunos de los que vamos a comentar a continuación:

La alimentación Forma parte de la vida cotidiana, todos los días se desea y necesita comer, pero lo importante es saber como variar y combinar los alimentos para que comer sea nutritivo, no se haga aburrido y no nos cause problemas secundarios en caso de padecer algún problema de salud.
La dieta de una persona debe reunir las siguientes condiciones, las cuales se condicen con las pautas generales de la nutrición:

1. Respetar las tres comidas : desayuno-almuerzo-cena.

2. Incluir a diario cada uno de los grupos básicos de alimentos: lácteos y huevos, carnes y pescados, frutas y vegetales; cereales, legumbres y tubérculos; y el de los alimentos grasos.

3. Ser muy natural, evitando lo más posible los productos industrializados como conservas, gaseosas, etc.

4. La ingesta calórica deberá ajustarse al gasto energético como prevención del sobrealmacenamiento de energía en forma de tejido adiposo y evitar la obesidad. Evitar la ingesta excesiva de los alimentos grasos.

5. El aporte proteico deberá ser equilibrado entre los aminoácidos esenciales y no esenciales, y entre el aporte de proteínas provenientes de alimentos vegetales y animales.

6. La cantidad de azúcares refinados deberá disminuirse; incrementando en su lugar el consumo de hidratos de carbono complejos y de fibra dietética. Esto se logra aumentando el consumo de vegetales, frutas, cereales integrales y legumbres; y reduciendo la ingesta de productos de panificación, dulces y bebidas de sabor dulce.

7. Tener en cuenta los requerimientos diarios de vitaminas y minerales.

8. No exceder ni suprimir categorías de alimentos.

9. La alimentación debe ser variada en los alimentos que la componen evitando caer en una rutina.

Belleza. Una alimentación inadecuada unida al estrés propio del actual ritmo de vida, el paso de los años, el efecto de los rayos del sol, la contaminación etc. se refleja en el estado del cabello, de las uñas y de la piel. El cabello se vuelve frágil, quebradizo y sin brillo o excesivamente graso y se cae sin una causa aparente, las uñas se reblandecen, la piel se reseca y se descama dando un aspecto de descuido y falta de hidratación. Estos síntomas revelan un organismo cansado, con carencias nutricionales diversas, principalmente de vitaminas y minerales Los nutrientes antioxidantes protegen a las células de la piel, cabello y uñas de los efectos dañinos de la exposición a factores ambientales. La vitamina C es un importante antioxidante que puede protegernos del estrés oxidativo que es consecuencia de la exposición reiterada a rayos ultravioleta (UV), y que causa un envejecimiento prematuro de la piel. También la vitamina C es un componente que ayuda al cuerpo a producir colágeno, para que la piel se vea elástica y joven. Por otra parte, la vitamina E, el beta caroteno y el selenio, ayudan a disminuir el daño causado a la piel y mejorar las defensas de la misma ante el ataque ambiental.

CALIDAD DE VIDA:

La Importancia del Sueño Investigadores de la Universidad de Chicago afirman que dormir es tan importante como el ejercicio para un organismo saludable, y es posible que evite la diabetes, la pérdida de memoria, la presión sanguínea alta y la obesidad. Un equipo de investigadores encabezado por la Dra. Eve Van Cauter realizó el seguimiento de once hombres saludables durante dieciséis noches para monitorear su metabolismo y niveles hormonales. En algunas noches los hombres durmieron ocho horas, en otras cuatro. La investigación demostró que la falta de sueño provocó que disminuyera en un cuarenta por ciento el tiempo que se toman los niveles de azúcar en la sangre para volver a la normalidad después de comer, así como una reducción del treinta por ciento en la capacidad de segregar insulina. Estos dos factores conducen a la persona a comer en exceso y también son indicadores de la diabetes Tipo 2. La falta de sueño también causa concentraciones más elevadas de la hormona cortisol, que puede provocar la pérdida de memoria. Los investigadores concluyeron que la falta de sueño tiene el mismo efecto en el organismo que la tensión de origen emocional.


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