Las principales reacciones adversas incluyen cefalea y dispepsia, de incidencia generalmente leve a moderada que se atenúan con la dosificación continuada. Con menos frecuencia se observa dolor de espalda, mialgia, congestión nasal, sofoco, rubor, edema palpebral, sensación descrita como dolor de ojos, hiperemia conjuntival, mareo, reacciones alérgicas (incluida erupción en la piel). A pesar de que es poco frecuente, es posible que la administración ocasione erecciones prolongadas.