Patologías osteoarticulares que requieren corticoterapia sistémica o por infiltración local (tendinitis, tenosinovitis, bursitis, cervicalgias, lumbalgias, lumbociatalgias).
Patologías alérgicas o inflamatorias de las vías aéreas superior e inferior. Dermatitis inflamatorias o alérgicas.
La dosis se adaptará según criterio médico y de acuerdo al cuadro clínico del paciente. Como posología media de orientación se aconseja:
Tratamiento sistémico:
En general se comienza con dosis de 1 a 2 ml que se repite, según sea necesario por vía intramuscular profunda. La dosis y frecuencia de administración dependerán de la gravedad de la afección y de la respuesta clínica. En el manejo de trastornos como lupus eritematoso o mal asmático podrán administrarse 2 ml, inicialmente.
En el caso de dermopatías:
Una inyección intramuscular de 1 ml repetida de acuerdo a la respuesta terapéutica, resulta -en general- eficaz.
Con respecto al asma bronquial, fiebre de heno, bronquitis, rinitis alérgica se obtiene un óptimo resultado con 1 a 2 ml. En el tratamiento de las bursitis agudas o crónicas se obtienen resultados favorables con inyecciones de 1 a 2 ml de Cronocorteroid por vía intramuscular.
Tratamiento local:
En bursitis subdeltoidea, subacromial, oleocraniana y prerrotuliana, una inyección intrabursal de 1 a 2 ml de Cronocorteroid mejora el síntoma doloroso y restablece el movimiento rápidamente. Las bursitis crónicas pueden tratarse con dosis reducidas una vez controlado el cuadro agudo. Si se trata de tenosinovitis, tendinitis y peritendinitis aguda con una sola administración se alcanzan resultados favorables.
En artritis reumatoidea y osteoartritis, una administración intraarticular de 0,5 a 2 ml de Cronocorteroid, según el tamaño de la articulación afectada, produce el alivio del dolor y de la rigidez asociada, en 2 a 4 horas, perdurando la mejoría durante cuatro semanas o más en la mayoría de los casos.
La utilización de Cronocorteroid por vía intraarticular puede esquematizarse de la siguiente manera: Articulaciones mayores (rodilla, cadera, hombro) 1 a 2 ml. Articulaciones medianas (codo, muñeca, tobillo) 0,5 a 1 ml, articulaciones pequeñas (pie, mano) 0,25 a 0,5 ml. Las afecciones cutáneas pueden controlarse adecuadamente con la administración intramuscular.
De optarse por el tratamiento intralesional se aconseja una dosis intradérmica de 0,2 ml /cm2 de Cronocorteroid inyectado en forma uniforme con una jeringa de tuberculina y con aguja fina. La cantidad de Cronocorteroid inyectada semanalmente en todos los sitios no debe exceder de 1 ml.
También puede utilizarse Cronocorteroid en aquellas afecciones del pie, que respondan a los corticosteroides. Las bursitis de las callosidades (bursitis del heloma duro) pueden tratarse con dos inyecciones sucesivas de 0,25 ml. En los casos de hallux rígido, artritis gotosa aguda, el alivio se obtiene rápidamente. Una jeringa de tuberculina con aguja fina de calibre 25 resulta adecuada para la mayoría de las inyecciones aplicadas en el pie.
Las dosis aconsejadas pueden resumirse así: bursitis de callosidades blandas: 0,25 a 0,5 ml; espolón calcáneo: 0,5 ml; hallux rígido: 0,5 ml; quiste sinovial: 0,25 a 0,5 ml; tenosinovitis: 0,5 ml, periostitis:0,5 ml, artritis gotosa aguda: 0,5 a 1 ml. De ser necesario emplear un anestésico local, este puede mezclarse con Cronocorteroid en la jeringa (no en el frasco). El clorhidrato de procaína o lidocaína al 1 ó 2 % utilizando preparaciones que no contengan parabenos, fenoles, etc., son anestésicos de elección.
Se extrae del frasco la dosis de Cronocorteroid requerida con la jeringa y luego el anestésico; agitando ligeramente la jeringa.