Aumento en la mortalidad, eventos cardiovasculares y trombóticos serios
Se advierte que los pacientes con insuficiencia renal crónica tienen un gran riesgo de muerte y eventos cardiovasculares serios cuando se administran los AEE, para alcanzar valores de Hb elevados (13,5 vs. 11,3 g/dl y 14 vs. 10 g/dl). Los pacientes con falla renal crónica y con una insuficiente respuesta a los AEE pueden tener aún, un riesgo mayor de mortalidad y eventos cardiovasculares con respecto a otros pacientes. Los AEE aumentan el riesgo de muerte y los eventos cardiovasculares serios (infarto de miocardio, accidente cerebro vascular, insuficiencia cardiaca congestiva y trombosis en el acceso vascular) en ensayos clínicos controlados en pacientes con cáncer. El aumento en la Hb >1 g/dl en 2 semanas, puede contribuir a ese riesgo.
En un estudio aleatorio prospectivo, con más de 1.400 pacientes con insuficiencia renal crónica sin diálisis, éstos fueron distribuidos al azar para llegar a valores de Hb: 13,5 o 11,3 g/dl.
Se reportaron mayores eventos cardiovasculares (muerte, infarto de miocardio, accidente cerebro vascular u hospitalización por falla cardiaca congestiva) en el primer grupo [ Hb 13,5 g/dl; 18% (125/715)], con respecto al segundo grupo (p = 0,03). En otro ensayo clínico (aleatorio, prospectivo) con más de 1.200 pacientes en hemodiálisis y con evidencia clínica de enfermedad cardiaca (falla cardiaca congestiva o enfermedad cardiaca isquémica), se observó un aumento en el riesgo de eventos cardiovasculares serios.
El objetivo a lograr fue un Hto ± DS, 42 ± 3% vs. 30 ± 3%. Se reportó un aumento de la mortalidad en aquellos pacientes que fueron aleatorizados a alcanzar un Hto de 42 %; que fue de 35 %, mientras que en el grupo cuyo objeto fue un Hto de 30%, este porcentaje fue del 29%. También fue mayor el porcentaje de infarto de miocardio no fatal (3,1% vs 2,3 %); trombosis en el acceso venoso (39% vs 29%) y en otros eventos trombóticos (22% vs 18%); en la rama que fue aleatorizado al Hto de 42%. En otro ensayo clínico de similares características de diseño, con 1.265 pacientes en tratamiento dialítico y con enfermedad cardiaca (enfermedad coronaria o insuficiencia cardiaca), éstos fueron aleatorizados a lograr un Hto de 42 ± 3% ó 30 ± 3%. Se observó un aumento de la mortalidad entre los 634 pacientes en el grupo cuyo objetivo fue un Hto de 42% (221 óbitos) comparados con 185 muertes entre los 631 pacientes con el objetivo Hto de 30%. No se ha establecido la causa de estos resultados. El porcentaje de pacientes con fenómenos trombóticos, infarto de miocardio también fue mayor en el grupo de pacientes con hematocrito de 42%.
Se reportó un aumento en la incidencia de eventos trombóticos en pacientes con cáncer tratados con AEE. Ensayos clínicos aleatorios con AEE vs. placebo en más de 900 mujeres con cáncer de mama, en tratamiento con quimioterapia, cuyo objetivo fue demostrar una mayor supervivencia en la rama que recibió AEE (Hto entre 36% y 40%;Hb entre 12 a 14 g/dl); fue interrumpido en forma precoz, cuando el análisis interino comprobó una mayor mortalidad en el grupo de pacientes tratados con AEE (mortalidad = 8,7% vs. 3,4%; eventos trombóticos fatales = 1,1% vs. 0,2%). La supervivencia fue menor en el grupo de AEE que en la rama de placebo (p = 0,012).
En un metanálisis (57 ensayos aleatorios, con más de 9000 pacientes) donde se comparó AEE más transfusión de glóbulos rojos vs. transfusión de glóbulos rojos únicamente, en pacientes con cáncer con o sin terapia antineoplásica concurrente, se observó en los pacientes tratados con AEE un aumento del riesgo relativo de eventos tromboembólicos. Asimismo, se reportó un aumento en la incidencia de TVP en pacientes que recibieron AEE y que fueron sometidos a cirugía ortopédica. En un estudio controlado, más de 600 pacientes fueron aleatorizados a recibir AEE (previo a la cirugía y el día de la cirugía) más cuidados estándar vs. cuidados estándar únicamente. Estos pacientes fueron sometidos a cirugía espinal y no recibieron anticoagulación.
Los análisis preliminares demostraron una mayor incidencia de TVP, por clínica como diagnóstico por imágenes, en el grupo que recibió AEE. Además, 12 pacientes en el grupo de AEE y 7 en el cuidado estándar tuvieron otros eventos vasculares trombóticos. Se debería considerar enfáticamente la profilaxis contra la TVP en aquellos pacientes que son tratados con AEE, con la indicación de disminuir las transfusiones de glóbulos rojos alogénicos en cirugía. Se reportó un aumento de la mortalidad en pacientes adultos sometidos a cirugía de baipás coronario. Los AEE no están aprobados para la disminución de transfusiones de glóbulos rojos alogénica sometidos a cirugía cardiaca.
Aumento de la mortalidad y/o Progresión tumoral
Los AEE, cuando se administraron para alcanzar una Hb >12 g/dl, disminuyeron el tiempo a la progresión tumoral en pacientes con cáncer de cabeza y cuello avanzado. Asimismo, los AEE disminuyeron la supervivencia en pacientes con cáncer de mama avanzado y en pacientes con linfomas, que estaban en tratamiento quimioterápico y el objetivo fue una Hb ≥12 g/dl. Otro ensayo clínico, demostró una disminución en la supervivencia de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas, cuando el objetivo fue alcanzar una Hb ≥12 g/dl; y de la misma forma, otro ensayo clínico llegó a la misma conclusión, pero en el último caso se incluyeron pacientes con varios tipos de cáncer, sin tratamiento quimioterápico o radioterápico activo. Si bien los estudios citados párrafos arriba, tenían como objetivo lograr un valor de Hb ≥12 g/dl; no puede descartarse una disminución en la supervivencia o progresión tumoral en esos tipos tumorales, tratados con AEE cuando el objetivo a lograr es una Hb <12 g/dl.
Disminución de la supervivencia global
En uno de los ensayos descritos párrafos arriba, se reportó una disminución en la supervivencia de los pacientes, en la rama que recibió AEE. La causa más común de muerte, a criterio del investigador, fue la progresión de la enfermedad. No esta indicado el uso de eritropoyetinas en pacientes con tratamiento quimioterápico, en los cuales se prevea una remisión completa, debido a que en este grupo de pacientes no se supera el balance riesgo/beneficio.
Aplasia de glóbulos rojos pura
Se han reportado episodios de aplasia de glóbulos rojos pura y anemia severa, con o sin otras citopenias en pacientes tratados con eritropoyetina. Estos eventos se asocian con la presencia de anticuerpos neutralizantes contra la eritropoyetina. Los reportes, mayoritariamente, fueron comunicados en pacientes con falla renal crónica a quienes se les administró la eritropoyetina por vía SC. Se recomienda, en cualquier paciente que desarrolla una súbita falta de respuesta a la eritropoyetina, acompañada de anemia severa y un bajo recuento de reticulocitos, la investigación clínica de este evento que debe incluir el estudio de la presencia de anticuerpos contra la eritropoyetina. Se debe suspender Eritrogen en aquellos pacientes que tienen una anemia mediada por anticuerpos. Estos pacientes no deberían ser rotados a otras proteínas que estimulan la eritropoyesis, ya que los anticuerpos pueden tener reacciones cruzadas.
Albúmina
Eritrogen contiene albúmina, que es un derivado de la sangre. Los actuales procesos de tamizado y producción, son altamente efectivos, por lo cual el riesgo de transmisión de enfermedades virales es remoto. Se debe considerar remoto, en teoría, la transmisión de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob (CJD). No se ha identificado la transmisión de casos de enfermedades virales o CJD a través de la albúmina.
Pacientes con insuficiencia renal crónica
Hipertensión
Previo al inicio del tratamiento con Eritrogen, los pacientes tienen que tener controlada su tensión arterial. Aunque la eritropoyetina no parece tener efectos presores directos, la tensión arterial puede aumentar durante la terapia con eritropoyetina. Durante las primeras fases del tratamiento con eritropoyetina, cuando se constata un aumento en los valores del Hto, hasta un 25% de los pacientes en diálisis pueden necesitar un aumento en la dosis de los antihipertensivos o inicio de la terapia con estas drogas. Se han reportado en pacientes tratados con eritropoyetina y con falla renal crónica, episodios de encefalopatía hipertensiva y convulsiones. Se recomienda un especial cuidado en el monitoreo y control de la tensión arterial en los pacientes tratados con Eritrogen. Se debería comunicar a los pacientes la importancia de cumplir con la medicación antihipertensiva y las restricciones en la dieta. Si pese a todas estas medidas, no se logra un buen control de la tensión arterial, se puede disminuir los valores de la Hb, disminuyendo o suspendiendo la terapia con eritropoyetina. La disminución en los valores de Hb puede tardar varias semanas en observarse. Se recomienda una disminución en la dosis de Eritrogen, si el aumento de la Hb excede 1 g/dl en un período de 2 semanas, por la posible asociación entre el excesivo aumento de la Hb con la exacerbación en la presión arterial. Se recomienda un estricto control de la tensión arterial, en aquellos pacientes con insuficiencia renal crónica en hemodiálisis y evidencia clínica de enfermedad cardiaca o falla cardiaca congestiva.
Convulsiones
Se han reportado episodios convulsivos en pacientes con insuficiencia renal crónica que fueron parte de ensayos clínicos con eritropoyetina. En pacientes adultos en diálisis, hubo una gran incidencia de convulsiones durante los primeros 90 días de terapia (aproximadamente en 2,5% de los pacientes). Habida cuenta, del potencial aumento de convulsiones durante los primeros 90 días de terapia, se debe controlar en forma estricta la presión arterial, como las auras de síntomas neurológicos. Se deberá informar a los pacientes que eviten realizar tareas que potencialmente generen riesgo durante este período, como ser conducir automóviles u operar maquinarias. Es incierta la relación entre el Hto y las convulsiones. Se recomienda disminuir la dosis de Eritrogen si el aumento en los valores de Hb excede 1 g/dl en un período de dos semanas.
Eventos trombóticos
Durante la hemodiálisis, los pacientes tratados con eritropoyetina deberán aumentar sus requerimientos de anticoagulación con heparina a fin de prevenir los fenómenos de coagulación en el riñón artificial. Se han reportado otros efectos trombóticos, como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, accidente isquémico transitorio, etc., pero éstos ocurren en una muy baja incidencia. Estos reportes surgen del análisis de pacientes adultos con insuficiencia renal crónica (en diálisis o no) en los cuales el objetivo en el Hto fue entre 32 a 40%. Sin embargo, el riesgo de eventos trombóticos (trombosis en el acceso vascular) fue significativamente mayores en pacientes adultos con enfermedad isquémica o insuficiencia cardiaca congestiva, que recibieron eritropoyetina con el objetivo de un Hto normal (42%) comparado con un Hto de 30%. Se recomienda un estricto control para aquellos pacientes con antecedentes de patología cardiovascular.
Pacientes con VIH en tratamiento con AZT
En contraste con los pacientes con insuficiencia renal crónica, en los pacientes con VIH en tratamiento con AZT, que están recibiendo eritropoyetina, el uso de ésta no esta relacionada con la exacerbación de la hipertensión, convulsiones y eventos trombóticos. Sin embargo, no se puede descartar el aumento en los eventos cardiovasculares serios.
Pacientes que recibieron agentes estimulantes de la eritropoyesis en forma preoperatoria para reducir el número de transfusiones alogénicas.
Se ha reportado una mayor incidencia de trombosis venosa profunda en pacientes que recibieron agentes estimulantes de la eritropoyesis sin anticoagulación profiláctica. La profilaxis anticoagulante debe ser considerada cuando se indique un agente estimulante de la eritropoyesis para reducir el número de transfusiones alogénicas.
La administración parenteral de cualquier producto biológico debería ser controlada, a fin de tomar las precauciones necesarias en el caso de reacciones alérgicas u otras reacciones que pudieran ocurrir. En los ensayos clínicos, se han reportado con la administración de eritropoyetina rashes ocasionales, pero no fueron comunicadas reacciones alérgicas severas y/o reacciones anafilácticas. No se conoce la eficacia ni la seguridad de Eritrogen en pacientes con antecedentes de convulsiones o enfermedades hematológicas (p. ej. anemia de células falciformes, síndromes mielodisplásicos o desórdenes de la coagulación). En algunas mujeres, las menstruaciones han retornado luego de la terapia con eritropoyetina. Se debería discutir la posibilidad de un embarazo como también la necesidad de contracepción.
Hematológicas
Se ha observado, en forma ocasional, la exacerbación de la porfiria en pacientes con insuficiencia renal terminal tratados con eritropoyetina. De cualquier manera, la eritropoyetina (en voluntarios sanos) no provocó un aumento en la excreción urinaria de metabolitos de la porfirina, aún en aquellos con una rápida respuesta eritropoyética. No obstante, se debería tener un especial cuidado en los pacientes con porfiria sometidos a tratamiento con Eritrogen. Estudios preclínicos, realizados en perros y ratas, demostraron que el tratamiento con eritropoyetina daba como resultado una fibrosis de la médula ósea subclínica. Ésta es una complicación conocida de la insuficiencia renal crónica, que puede estar relacionada al hiperparatiroidismo o factores desconocidos. La incidencia de fibrosis de médula ósea no aumentó en un estudio realizado en pacientes en diálisis, tratados con eritropoyetina durante 12 a 19 meses, comparados contra un grupo control que no recibió tratamiento. La Hb, en pacientes con insuficiencia renal crónica, debería ser valorada 2 veces por semana, mientras que en los pacientes portadores de VIH en tratamiento con AZT y en pacientes con cáncer, debería ser solicitada una vez por semana, hasta que la misma se estabilice y luego ordenarla en forma periódica.
Respuesta disminuida o retardada
Si el paciente falla en responder al tratamiento o en mantener la respuesta al mismo, con las dosis recomendadas, se deberían considerar las siguientes posibilidades:
Deficiencia de hierro (virtualmente todos los pacientes requerirán suplementos de hierro).
Procesos infecciosos, inflamatorios o malignos concurrentes.
Pérdida de sangre oculta.
Procesos hematológicos concurrentes (talasemia, anemia refractaria u otros desórdenes mielodisplásicos).
Deficiencias de vitaminas: ácido fólico o vitamina B12.
Hemólisis.
Intoxicación con aluminio.
Osteítis fibrosa quística.
Aplasia pura de glóbulos rojos o anemia asociada a anticuerpos contra la eritropoyetina: en ausencia de otra etiología, se debería evaluar al paciente para evaluar la existencia de aplasia pura de glóbulos rojos y se debería testear el suero para pesquisar la presencia de anticuerpos contra la eritropoyetina.
Evaluación del hierro
Durante el tratamiento con Eritrogen puede desarrollarse una deficiencia de hierro, funcional o absoluta. La deficiencia de hierro funcional, cursa con niveles de ferritina normales pero con bajos niveles de saturación de transferrina. Se presume que es secundaria a la imposibilidad de movilizar el hierro almacenado en forma rápida, para sobrellevar un aumento de la eritropoyesis. La saturación de transferrina debería ser al menos del 20% y la ferritina al menos de 100 ng/ml.
Antes y durante el tratamiento con Eritrogen se debería evaluar el estado de hierro del paciente, mediante la saturación de transferrina y la ferritina sérica. Virtualmente todos los pacientes requerirán suplementos de hierro para mantener o aumentar la saturación de ferritina a los niveles adecuados para mantener la eritropoyesis, la cual está estimulada por la eritropoyetina. Los pacientes sometidos a cirugía, en tratamiento con Eritrogen, deberán recibir un adecuado aporte de hierro a fin de mantener una adecuada eritropoyesis y evitar la depleción de los depósitos de hierro.