Cada comprimido recubierto contiene:
Capecitabina 500 mg.
Lactosa monohidrato 28,3 mg.
Croscarmelosa sódica 34,6 mg.
Dióxido de silicio coloidal 9,45 mg.
Celulosa microcristalina PH 101 28,3 mg.
Estearato de magnesio 9,45 mg.
Povidona K30 18,9 mg.
Opadry II blanco 20,5 mg.
Laca FD&C rojo N°40 0,12 mg.
Laca D&C amarillo N°10 0,41 mg.
Los efectos tóxicos que limitan la dosis incluyen diarrea, dolor abdominal, náuseas, estomatitis y el síndrome mano-pie (reacción cutánea mano-pie/eritrodisestesia palmoplantar). La mayoría de las reacciones adversas son reversibles y no requieren interrupción permanente de la terapia, aunque puede ser necesario suspender o reducir las dosis.
Diarrea
La capecitabina puede inducir la aparición de diarrea, circunstancia observada en el 50% los pacientes. Se debe monitorear cuidadosamente a los pacientes con diarrea severa y administrarles líquidos y electrolitos si llegaran a deshidratarse. Se pueden emplear los tratamientos antidiarreicos estándares (ej, loperamida). La NCIC/CTC define la diarrea de grado 2 como un aumento de 4 a 6 deposiciones/día o deposiciones nocturnas, diarrea de grado 3 como un incremento de 7 a 9 deposiciones/ día o incontinencia y malabsorción, y diarrea de grado 4 como un aumento de ≥10 deposiciones/día o melenas o la necesidad de un soporte parenteral. La reducción de dosis se realizará según sea necesario.
Deshidratación
La deshidratación se debe prevenir o corregir desde el inicio. Los pacientes con anorexia, astenia, náuseas, vómitos o diarrea pueden deshidratarse con mayor rapidez. Si se observa una deshidratación de grado 2 (o mayor), deberá interrumpirse de inmediato el tratamiento con capecitabina y se corregirá la deshidratación. No debe reiniciarse el tratamiento hasta que no se haya rehidratado al paciente y se hayan corregido o controlado las causas desencadenantes. Las modificaciones de dosis se realizarán según sea necesario en función de la reacción adversa desencadenante.
Sindrome mano-pie (reacción cutánea mano-pie, eritrodisestesia palmoplantar o eritema acral inducido por quimioterapia)
El síndrome mano-pie de:
Grado 1: se define como enturecimiento, disestesia/parestesia, hormigueo, tumefacción indolora o eritema de las manos y/o los pies y/o incomodidad que no altera las actividades normales del paciente.
Grado 2: eritema doloroso y tumefacción de manos y/o pies produciendo una incomodidad que afecta a las actividades de la vida diaria del paciente.
Grado 3: descamación húmeda, ulceración, aparición de vesiculas y dolor intenso de manos y/o pies y/o fuerte malestar que causa en el paciente incapacidad para trabajar o realizar las actividades de la vida diaria. Si se presenta sindrome mano-pie de grados 2 o 3, se debe interrumpir la administración de capecitabina hasta que desaparezca el efecto o disminuya en intensidad a grado 1. Después del sindrome mano-pie de grado 3, las dosis posteriores de capecitabina deben disminuirse. Cuando capecitabina y CDDP se utilizan en combinación, no se recomienda el uso de la vitamina B6 (piridoxina) para el tratamiento profiláctico secundario o sintomático del sindrome mano-pie, ya que existen informes publicados en los que se recoge que su uso podria disminuir la eficacia del CDDP.
Cardiotoxicidad
Se asoció la cardiotoxicidad con la terapia con fluoropirimidinas, que incluye infarto de miocardio, angina, disritmias, shock cardiogénico, muerte súbita y cambios en el electrocardiograma. Estas reacciones adversas fueron más comunes en pacientes con antecedentes de enfermedad coronaria, En pacientes tratados con capecitabina se han descripto arritmias cardiacas, angina de pecho, infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca y cardiomiopatia. Se debe tener precaución en pacientes con antecedentes de enfermedad cardiaca importante, arritmias y angina de pecho.
Deficiencia de dihidropirimidina dehidrogenasa (DPD)
Se recomienda realizar pruebas de genotipo y/o fenotipo para detectar una deficiencia de la enzima dihidropririmidina des- hidrogenasa (DPD) antes de comenzar el tratamiento. Los pacientes tratados con dihidropirimidinas, como, 5-fluorouracilo, capecitabina, tegafur, que tienen deficiencia completa o parcial de la actividad de la enzima DPD, tienen mayor riesgo del reacciones adversas que pueden ser muy graves (talles como estomatitis, diarrea, inflamación de las mucosas, neutropenial y reacciones neurológicas), en particular aquellos con un deficiencia completa, en los cuales la exposición al mismo puede desencadenar la muerte. Aunque la deficiencia de DPD no puede ser definida con precisión, se sabe que los pacientes con determinadas mutaciones homocigotas o determinadas mutaciones heterocigotas compuestas en el locus del gen DPYD que pueden provocar una ausencia total o casi total de la actividad enzimática de DPD (determinada en ensayos de laboratorio), tienen el mayor riesgo de toxicidad potencialmente mortal o que cause la muerte y no deben tratarse con Xitabin. Ninguna dosis ha demostrado ser segura en pacientes con ausencia total de actividad DPD. En pacientes con deficiencia parcial de DPD en los que no haya otra alternativa de terapia, se recomienda, comenzar el tratamiento con una dosis menor.
Los pacientes con deficiencia parcial de DPD (como aquellos con mutaciones heterocigotas en el gen DPYD) y donde se considere que los beneficios de Xitabin superan los riesgos (teniendo en cuenta la conveniencia de un régimen de quimioterapia sin fluoropirimidinas alternativo), deben tratarse con extrema precaución y monitorizar frecuentemente con ajustes de dosis acordes a la toxicidad. No hay datos suficientes para recomendar una dosis especifica en pacientes con actividad parcial de DPD medida por una prueba específica. En pacientes con deficiencia no probada de DPD y tratados con capecitabina, pueden sufrir toxicidades amenazantes para la vida, como una sobredosis aguda. En caso de una toxicidad aguda de grado 2-4, el tratamiento debe ser interrumpido inmediatamente. Una interrupción permanente se debe considerar basada en la evaluación clínica del inicio, duración y gravedad de la toxicidad que se ha observado.
Monitoreo durante el tratamiento
No existe buena correlación entre sus niveles plasmáticos y la toxicidad.
Reacciones cutáneas graves
Capecitabina puede inducir reacciones cutáneas graves como el sindrome de Stevens-Johnson y necrólisis epidérmica tóxica. Debe interrumpirse el tratamiento con Xitabin® en los pacientes que sufran una reacción cutánea grave durante el tratamiento.
Hipo o hipercalcemia
Se observó hipo e hipercalcemia durante el tratamiento con capecitabina. Se debe tener precaución en pacientes con hipo o hipercalcemia preexistentes.
Enfermedad del sistema nervioso central o periférico
Se debe tener precaución en pacientes con enfermedad del sistema nervioso central o periférico, por ejemplo, metástasis cerebrales o neuropatia.
Diabetes mellitus o alteraciones de los electrolitos
Se debe tener precaución en pacientes con diabetes mellitus o con alteración de los electrolitos, ya que éstos pueden agravarse durante el tratamiento con capecitabina.
Anticoagulación con derivados de cumarina
En un estudio de interacción medicamentosa con la administración de dosis única de warfarina se observó un incremento significativo en el ABC medio (+57%) de la S-warfarina. Estos resultados sugieren una interacción, probablemente debida a una inhibición por capecitabina del sistema isoenzimático citocromo P-450, 2C9. Se debe monitorear estrechamente la respuesta anticoagulante (RIN o tiempo de protrombina), en los pacientes que reciban terapia concomitante con capecitabina y anticoagulantes derivados de cumarina por vía oral y se ajustará convenientemente la dosis de anticoagulante.
Insuficiencia hepática
En ausencia de datos de seguridad y eficacia en pacientes con insuficiencia hepática, se debe monitorear cuidadosamente el uso de capecitabina en casos de disfunción hepática de leve a moderada, independientemente de que existan o no metástasis hepáticas.
Se debe interrumpir la administración de capecitabina si se presentan aumentos relacionados con el tratamiento, de la bilirrubina >3,0 x limite superior de la normalidad (LSN) o de las aminotransferasas hepáticas (ALAT, ASAT) de >2,5 x LSN. Se podrá reanudar, el tratamiento con capecitabina en monoterapia, si la bilirrubina desciende hasta ≤3,0 x LSN o las aminotransferasas hepáticas disminuyen hasta ≤2,5 x LSN.
Insuficiencia renal
La incidencia de reacciones adversas de grado 3 o 4 está aumentada en pacientes con insuficiencia renal moderada (aclaramiento de creatinina 30 – 50 ml/min) con respecto a la población normal. Como este medicamento contiene lactosa como excipiente, los pacientes con problemas hereditarios de intolerancia a la galactosa, deficiencia de lactasa de los lapones (Lapp lactasa) o malabsorción de glucosa-galactosa no deben ser medicados con Xitabin.
Efectos sobre la capacidad para conducir y utilizar máquinas
La capecitabina puede causar mareos, fatiga y náuseas. Estos efectos pueden tener una leve o moderada influencia sobre la capacidad para conducir vehículos y usar maquinaria.