Agranulocitosis: Existen informes sobre 2 pacientes tratados con Mirtazapina que desarrollaron agranulocitosis (recuento de neutrófilos < 500/ml con signos asociados: fiebre, infección, etc.) durante el tratamiento y 1 paciente con neutropenia severa, que se revirtió al discontinuar el tratamiento.
Inhibidores de la MAO: Si bien no existen datos de interacción de fármacos IMAO con Mirtazapina, se recomienda no utilizar en combinación con IMAO o dentro de los 14 días de iniciado o discontinuado el tratamiento con este tipo de fármacos, merced al antecedente de interacciones serias entre otros antidepresivos con fármacos IMAO.
Estudios controlados en EE.UU mostraron los siguientes resultados:
Generales Somnolencia: en los primeros días de tratamiento puede ocurrir somnolencia; sin embargo se recomienda no reducir la dosis a fin de asegurar un óptimo efecto antidepresivo. Debe alertarse a los pacientes acerca de la ejecución de tareas que requieran un grado de alerta importante, ya que el tratamiento con Mirtazapina puede afectar el desempeño psicomotor.
Los pacientes en tratamiento con antidepresivos deben evitar realizar actividades potencialmente peligrosas, tales como conducir vehículos o manejar maquinarias.
Mareos: El 7% de los pacientes tratados con Mirtazapina presentó mareos. Se desconoce si se desarrolla tolerancia.
Incremento del apetito /Aumento de peso: Existen estudios que reportan un aumento en el apetito con el consecuente incremento de peso. Colesterol/triglicéridos: En el 15% de los pacientes se observó un aumento >=20% de los niveles superiores de colesterol en ayunas, mientras que los triglicéridos aumentaron a >=500 mg en el 6% de los pacientes tratados con Mirtazapina.
Elevación de transaminasas: Aunque los datos que se conocen hasta la fecha no demuestran un aumento de transaminasas asociado al tratamiento con Mirtazapina, debe ser usada con precaución en pacientes con función hepática dañada.
Activación de Manía/Hipomanía: A pesar de que la incidencia en los estudios clínicos fue muy baja, la Mirtazapina debe administrarse con mucho cuidado en pacientes con antecedentes de manía/hipomanía.
Suicidio: La idea de suicidio es inherente a la depresión y puede persistir después de una significativa remisión de la misma.
Como ocurre con todo paciente que recibe antidepresivos deben supervisarse estrechamente los pacientes de alto riesgo durante el inicio de la terapia, y deberían prescribirse cantidades mínimas, en concordancia con una buena supervisión del paciente tendiente a reducir el riesgo de sobredosis.
Uso en pacientes con enfermedades concomitantes: Debido a los escasos datos existentes a la fecha debe prescribirse Mirtazapina con precaución a pacientes con condiciones y/o enfermedades que afecten el metabolismo o la respuesta hemodinámica.
No se ha evaluado la Mirtazapina sistemáticamente en pacientes con historia reciente de infarto u otra enfermedad cardíaca significativa. A causa de la hipotensión ortostática reportada en ciertos casos, debe utilizarse con precaución en pacientes con enfermedad cardio o cerebrovascular conocida (historial de infarto de miocardio angina, o accidente cerebrovascular) que pudiera exacerbarse por hipotensión y/o en condiciones que puedan predisponer a la hipotensión (hipovolemia, deshidratación y tratamiento con antihipertensivos).
La depuración decrece en pacientes con insuficiencia renal moderada a severa por lo cual se debe administrar con cuidado en estos pacientes.
Pruebas de laboratorio: No existen pruebas de laboratorio recomendadas.